Toletvm I

noviembre 4, 2013 en Castilla la Mancha, España, Península ibérica, Toledo

Toledo, ciudad mágica, con encanto, con ese “algo” tan característico.
Toledo, tan conocido, y tan ignoto a la vez.
Puente de San Martín
Debemos admitir que es uno de nuestros enclaves predilectos.
Ciudad imperial, tierra de íberos, de romanos, de visigodos, de árabes. Capital inmortal.Por todos es conocida su catedral, su alcázar, pero no tantos conocen su mezquita, sus sinagogas, sus cuevas y pasadizos, de los que se dice, fueron la residencia de la mítica Mesa de Salomón, y que Tariq se encargó de buscar como un  poseso por la impresionante Cueva de Hércules (hoy visitable parcialmente). 
Pocos conocen su iglesia visigoda, sus leyendas, su callejón del diablo, su autómata, o el del gran Juanelo Turriano mejor dicho, vagando por las calles, o vagabundeando, para ser mas exactos, sus cervezas artesanales, sus baños árabes, su circo romano… Sí, todo esto está en Toledo, esa ciudad de la que nos suenan leyendas remotas de Alfonso X el Sabio, de la escuela de traductores o de la Inquisición… y hoy, vamos a intentar arrojar un poco de luz a la compleja e intensísima historia que esconden los muros fortificados de la mágica TOLETVM.
Toledo daría para decenas de publicaciones, y otras tantas visitas, pero no nos quedamos escasos de conocimientos y de síndrome de Stendhal en esta primera toma de contacto. Antes de entrar en materia, y de cara a los que sientan la imperiosa necesidad de emprender travesía hacia este hermosa ciudad castellana, les recomendamos que adquieran una pulserita que da acceso a varios de los monumentos que vamos a comentar aquí. Válida para todos los días que se esté en la ciudad y a un precio muy asequible. Para más información click aquí.

 

Mezquita  y restos de Calzada Romana
Interior altar Mezquita Cristo de la Luz
Nuestra primera parada fue la Mezquita del Cristo de la Luz.  Tras pasar por una majestuosa puerta de “Bisagra” que significa “Puerta de la Sagra” (por hacer referencia a la comarca que une Toledo con Madrid) y desde donde se aprecia la magnificencia de la cara norte de la ciudad. Esta mezquita es una de de las diez que había a lo largo y ancho de la antigua Toledo, y constituye, a día de hoy, uno de los monumentos más antiguos, pues se remonta al año 999, aunque ha sido remodelada posteriormente, adquiriendo su actual estilo en arte mudéjar. Destacan sus arcos de herradura y sus bóvedas. Actualmente está en proceso de restauración.
Puerta de Bisagra
Justo al lado, encontramos vestigios de lo que fue la calzada romana, y poco más allá, la piedra blanca donde, cuenta la leyenda, hincó la rodilla el caballo de Alfonso VI tras conquistar la ciudad. Y es que en Toledo se combinan las épocas como una curiosa y perfecta amalgama.
La mezquita, la calzada, las murallas, y la Puerta del Sol, que nos observa desde su imponente altura, 700 años después. Un mosaico abrumador que nos invita a reflexionar por un instante toda la historia que habrán respirado estos adoquines.
Después de un receso para visitar el precioso y pintoresco Cigarral del Pintor, nos espera la tarde, y con ella, más Historia.

 

Puerta del Sol
Porque si hablamos de Toledo hablamos de Historia, con mayúsculas, de paredes con cientos (miles) de años, con leyendas, y misterios infinitos, tantos, como pasiones y sucesos haya acogido la ciudad, en las vidas de sus vecinos durante todos estos años.
Visita muy recomendable al Monasterio de San Juan de los Reyes. Preciosa iglesia y soleado patio, repleto de gárgolas que llaman la atención del más despierto, descubriéndonos todo tipo de mitología, dragones, duendes, diablos…Sorprende la cantidad de simbología mitológica y pagana que se puede admirar, no sólo en las gárgolas, si no mirando y descubriendo cada pequeño recoveco o rincón. Y no únicamente de la mitología de San Juan de los Reyes hablaremos… Toledo encierra mucha simbología “extraordinaria” entre sus muros.
Acceso al claustro del monasterio de San Juan de los Reyes

 

Techumbre de la iglesia del convento de San Juan de los Reyes

 

Claustro San Juan de los Reyes
Seguidamente nos dejamos llevar hasta la Sinagoga Santa María la Blanca, del S.XII, lo que fue una sinagoga, lo convirtió la Orden de Calatrava en iglesia para devoción de la virgen en el S.XIV. Muy fotogénica, todos la hemos visto en ilustraciones, en portadas de libros, es, sin duda, uno de los edificios más visitados de Toledo. ¿Verdad que recuerda a una versión de la mezquita de Córdoba pero encalada? Su magnificencia hace que la atmósfera que se respira en su interior nos llene de una sensación de paz y tranquilidad.
La Blanca

 

La Blanca
 Columna visigoda
Cuando hay ganas e ilusión, el tiempo se estira, y las piernas se refuerzan. Con hambre fisiológica pero con hambruna de comernos Toledo, nos pusimos en ruta hacia una auténtica desconocida, la Iglesia del Salvador, donde además de restos islámicos, podemos ver una magnífica columna visigoda, que se mantiene en perfecto estado. Sólo por esa maravilla merece la pena la visita. Aunque no dejen de acceder a los estratos inferiores, y ver también las tumbas antropomorfas que se han conservado. La subida a la torre no ofrece grandes vistas, pero en próximos post desvelaremos los mejores lugares para conseguir panorámicas imponentes de la ciudad de Toledo.

 

Vista de la nave de la iglesia del Salvador

 

Enterramientos antropomorfos (Iglesia el Salvador)
Y como descansar no es lo nuestro, fuimos a hacer un doblete con Rutas de Toledo, primero con el Toledo Siniestro, y luego Descubre el Toledo Mágico, donde Luis Rodríguez Bausá y compañía nos enseñaron más en unas horas que en años de estudio de libros, y donde nos trataron como reyes. Muy recomendables las rutas, amenas, repujadas de datos históricos y anécdotas, además de ser muy “abiertas de mente”, pues no sólo de Historia vive el hombre.

 

TOLETVM