Los arcos imposibles de San Juan de Duero

Junio 1, 2017 en Castilla y León, España, Península ibérica

En Soria hay un monasterio pequeño, algo escondido, que alberga una de las joyas arquitectónicas más importantes de toda la península ibérica. Me refiero, cómo no, a San Juan de Duero, un enclave románico, construido entre los siglos XII y XIII por los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén.  

Hoy en día este enclave se mantiene en pie en la ribera de la fría Soria, en parte el abrigo de techo, pero los arcos, imposibles y maravillosos siguen encuadrando los cielos sorianos incluso en las más frías noches del invierno.

Este monumento, que ha sido el más visitado de toda la provincia el pasado 2016 (por delante del yacimiento de Numancia), es de obligada visita si se acude a la ciudad de Soria, ya que el claustro sigue impactando a pesar de sus modestas dimensiones.

Para los que disfruten con la arquitectura, en este claustro podrán ver no solo arcos de medio punto, sino túmidos (de herradura y apuntados), y otros que se unen en semi-arcos para terminar suspendidos sobre el aire, sorprendiendo a todos aquellos que se detienen a admirarlos aunque sea un instante. Esta maestría no tiene clara procedencia aún puesto que mientras unos afirman que es una adaptación española del arte musulmán, otros expertos aseguran que tiene tintes de procedencia itálica…

Sea como fuere el resultado es impresionante y maravilloso.

¡Pero no solo de arcos vive el hombre! Esa visita (que en muchos casos se puede demorar durante una hora o más) no estaría completa con una visita (a conciencia) del interior de la iglesia, no exenta de sorpresas, tanto por sus templetes que escoltan el ábside, sino también por los capiteles que albergan en sus baldaquinos.

*Para añadir un toque de romanticismo a la visita, Gustavo Adolfo Bécquer escribió “El bosque de las ánimas” inspirándose en los parajes que circundan este mágico y único rincón de nuestro país.